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Mejor en fiabilidad

Sifones antiolores Geberit para lavabos

Diseñados para un flujo perfecto
Los sifones antiolores Geberit para lavabos tienen una forma que optimiza el flujo. Entre otras cosas, Geberit usa tecnología de simulación animada por ordenador en el desarrollo continuo de sus productos. Por tanto, los sifones antiolores para lavabos ofrecen una elevada capacidad de desagüe, así como un efecto de autolimpieza que evita la obstrucción.

Gama extensa para cada baño
Geberit ofrece una gama completa de atractivos sifones antiolores para lavabos como el sifón de botella, el sifón empotrado y el clásico sifón curvo.

Fáciles de instalar y duraderos
Con el fin de garantizar una vida útil prolongada y la protección contra la corrosión, los Sifones antiolores Geberit se fabrican en plástico de alta calidad. Son muy duraderos y fáciles de instalar. Los sifones antiolores Geberit para lavabos están disponibles en uno o dos acabados: cromado brillante y blanco alpino.


El sifón empotrado Geberit para lavabos es la solución para ganar espacio debajo de la pila del lavabo y aprovechar ese espacio para, por ejemplo, crear estantes donde guardar toallas. Así, también responde a las necesidades de personas con movilidad reducida que se desplazan en silla de ruedas. Lo que queda a la vista del sifón antiolores es la tapa de diseño, que cubre la entrada al sifón empotrado y puede retirarse de forma sencilla para realizar los trabajos de mantenimiento.


El sifón de botella Geberit oculta el sifón dentro de un atractivo diseño cilíndrico. Por tanto, es posible integrarlo de forma elegante en cualquier tipo de baño y se encuentra disponible en acabado cromado brillante.


El sifón curvo ahorra espacio Geberit es el modelo ideal para ganar espacio bajo el lavabo de una manera fácil y económica. Básico como el sifón curvo pero con la ventaja de que al desplazar el bote sifónico hacia atrás, permite aprovechar el hueco de debajo de la pila del lavabo para crear estantes, por ejemplo. Está disponible en acabado blanco alpino.


El sifón curvo Geberit es el modelo clásico. Básico y sin complicaciones se convierte en la solución más económica cuando se trata del desagüe de lavabos. Está disponible en dos acabados: cromado brillante y blanco alpino.